Tuesday, December 9, 2014

El rio viviente de Isaac Asimov


 


EL RÍO VIVIENTE ISAAC ASIMOV









Nombre completo de la alumna: Martínez Rodríguez María José
Nombre y dirección de  la escuela: Unidad educativa Blandina Torres de  Marín
Grado escolar que se cursa: 3º
Libro: El rio viviente, Isaac Asimov


El rio viviente de Isaac Asimov, nos relata muchas cosas en especial sobre el como funciona la sangre, las actividades que cumple en distintos ámbitos pero todos relacionados, como funciona en nosotros.
En el capitulo una pizca de océano, como su nombre lo dice nos describe sobre como este rio viviente, la sangre; influye en distintos tipos de criaturas y hasta microorganismos, nos dice también la manera como estas células se fueron adaptando a distintos ecosistemas, en este caso el mar. Las plantas marinas por ejemplo las algas se fueron adaptando poco a poco, adhiriéndose a una roca otras absorbiendo alimento, etcétera. Estas plantas marinas hoy en día siguen teniendo una vida “color de rosa”, ellas con solo disponer de luz solar, minerales y bióxido de carbono,  pueden su propio alimento, por eso y  mas son asombrosas. Nuestro otro grupo es el reino animal que como todos cumple con la cadena alimenticia, a excepción de las plantas que vegetan; nosotros cumplimos con nuestra cadena alimenticia donde cada quien lo que mas anhela es sobrevivir. Algunos poseen mas capacidades que otros, en este caso cuando las células se sobre desarrollan para su adaptación también pueden aumentar en tamaño o sus formas cambian pero esto también tiene sus limitaciones en un cuerpo, si no hay suficiente alimentación, nutrición y oxigenación no podrán mantenerse, el rio se secaría. Finalmente una vez que los animales dejaron su océano y comenzaron a adaptarse a los ríos y lagos y al fin la tierra firme, aun así siguieron llevando su rio viviente en sus interiores.
Nunca ha sido difícil para la humanidad comprender que la sangre es una de las cosas que hace la vida posible. Mas sin embargo pocos comparten seriamente estas ideas, también se ha clasificado a las personas por su sangre como suelen decir sangre mala y sangre buena como una expresión para despreciar a un ser que también tiene su rio de vida. Frecuentemente se habla de la sangre como si determinase la naturaleza del hombre.
En la matriz acuosa, la vida empezó en el mar y nunca lo hemos abandonado, por dentro todavía somos océano.  La sangre puede encontrarse en alguno de nuestros extremos ¿Y el agua? , como es liquida, podría suponerse que contiene más agua que los demás tejidos, sin embargo esto no es estrictamente cierto; en realidad el tejido mas acuoso en el cuerpo es uno “solido” : la sustancia gris del cerebro.
La sangre también tiene células, pero estas no están pegadas una a otra, son libres. Al moverse la corriente sanguínea las arrastra consigo.
A medida que vivimos y respiramos dependemos de distintas sustancias, algunas de estas son el aire y oxígeno del aire, es la más esencial; evidentemente el oxigeno lo tenemos a primera instancia, al respirar pero el simple hecho de inhalar no es todo el proceso, nuestro cuerpo se ha adaptado a distintos climas incluso por que no es lo mimo respirar aire frio a aire caliente y mucho menos el convertir estas propiedades. Pero ¿Qué ocurre al oxigeno después de disolverse en la película liquida del interior de los alveolos? La membrana limita el alveolo es extraordinariamente delgada,  demasiado delgada como para ser impermeable al agua. El oxigeno no solo puede pasar a través de la membrana alveolar, si no que pasa en una dirección.
Llevar el oxigeno en las cantidades que el cuerpo necesita no es tan sencillo. En este proceso también hay algunas complicaciones, una de ellas son las obstrucciones hechas por los mismos gases o contaminantes en el aire o los órganos dañados, tanto vasos sanguíneos como un pulmón dañado; de esta forma nuestro rio viviente no obtiene lo suficiente para sobrevivir.
Las vitaminas también nos apoyan muchísimo en estas situaciones  pues bien a grandes rasgos son sustancias orgánicas necesarias para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestra mente. Las vitaminas son sustancias indispensables para los procesos metabólicos del organismo. Hay distintos tipos que cumplen funciones diferenciadas. Ingresan al organismo mediante una dieta equilibrada y variada. El cuerpo no produce por sí mismo estas sustancias, por lo que la carencia en la alimentación se traduce siempre en una alteración en el metabolismo corporal, La carencia de vitaminas suele ocasionar problemas de decaimiento, anemias, depresiones, estados de ánimo cambiantes, anorexia, amenorreas, problemas en el sistema digestivo, etc.
Es importante consultar a un especialista que determine cuál es la vitamina faltante y que recete la cantidad justa necesario para no cometer el error de pasar de la carencia al exceso. El estudio principal que se realiza es un chequeo sanguíneo para ver qué componentes orgánicos están alterados.
La carencia de vitaminas durante periodos de la vida como el crecimiento o el embarazo son determinantes para toda la vida del niño, por lo que es muy importante hacer consultas y chequeos periódicos para garantizar el buen desarrollo del bebé y el crecimiento óseo y muscular de los niños.
Las vitaminas liposolubles se convierten en sustancias tóxicas cuando están en cantidades excesivas acumuladas en los tejidos adiposos y en el hígado.
Las vitaminas hidrosolubles no se acumulan en el organismo y se eliminan rápidamente por la orina, por lo que no se suelen conocer problemas graves debido al exceso de estas vitaminas. No obstante, se han registrado casos de lesiones renales debido al exceso vitamínico y la consecuente sobre exigencia de los riñones para eliminar esta abundancia.
Los donativos de sangre en muchos casos han salvado muchas vidas, en otros ha sucedido un desangrado excesivo por accidente, hay algo muy importante en esto la sangre no debe de ser donada si esta contaminada, evidentemente cuando se trata de hacer una transfusión es indispensable conocer el tipo sanguíneo del que la necesita tanto como el que dona, un rio debe de ser una sola mezcla.
El pequeño cambio en la receta, fue la forma de cómo fuimos teniendo descendencia de nuestros antepasados, adaptando características de ellos como el tipo de sangre, mas sin embargo ha habido casos con mutaciones genéticas, las mutaciones no siempre son malas.
En la comida hay innúmeras clases de moléculas, pero en general, todas están formadas de cuatro tipos distintos de átomos: carbono, hidrógeno, oxigeno y nitrógeno. Los cuatro juntos constituyen aproximadamente el noventa y nueve por ciento de los alimentos que consumimos a diario.
Los pulmones permiten la entra y salida de gases; el oxigeno entra a la sangre y el bióxido de carbono y el vapor salen de ella. Los riñones solo permiten la salida de agua que contiene urea y otras sustancias en solución. Hay un tercer punto de contacto entre la sangre y el mundo exterior que es el tubo digestivo. El aparato digestivo o sistema digestivo es el conjunto de órganos (boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso) encargados del proceso de la digestión, es decir, la transformación de los alimentos para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células del organismo. La función que realiza es la de transporte (alimentos), secreción (jugos digestivos), absorción (nutrientes) y excreción (mediante el proceso de defecación). El proceso de la digestión es el mismo en todos los animales mono gástricos: transformar los glúcidos, lípidos y proteínas en unidades más sencillas, gracias a las enzimas digestivas, para que puedan ser absorbidas y transportadas por la sangre. Pero como ya ha sido mencionado además de adquirir proteínas de los alimentos debemos de obtenerla y transformarla en energía. 
Ahora bien la pregunta en conclusión de todas las demás ¿Qué es y para qué nos sirve la sangre? La sangre es un líquido viscoso que circula por todo el cuerpo humano a través de vasos cerrados.
Sirve para transportar nutrientes, oxigeno, calor, regular la presión del cuerpo, transportar leucocitos y glóbulos blancos (barrera de defensa) y cuando estas enfermo y te administran antibióticos y demás, es el medio de distribución al cuerpo. La respuesta es simple, la sangre nos sirve para vivir.


Monday, December 8, 2014

Im too tired to Finish it

Después, regresaron a la cama a tomar una siesta; al despertar Kyoya, noto que era tan tarde las doce del día, la paloma escribió una nota y la dejo en el tocador, después se fue dejando 
al Cavallone obtener su siesta de belleza. 'Estaré en Namimori' escribió y dejo aquel lugar donde la magia de su unión sucedió. La paloma caminó por las calles de su fraccionamiento hacia la escuela, estaba a unas cuantas calles cerca de Namimori checando que no hubiera nadie estropeando la escuela. Hibari se detuvo a arreglar su uniforme, sostuvo la parte de su capa que en realidad era solo un tipo de
saco que el se ponía como capa; escuchó a alguien siguiéndolo y se volteó por un segundo, sin notar a nadie. ¿Acaso fue su imaginación? El trato de ignorar esto y se volteó de vuelta para seguir con su caminar hacia Namimori, no antes de que un misterioso hombre le diera un golpe seco en su cabeza haciéndolo desfallecer, el hombre misterioso tomó el cuerpo de Hibari y lo puso en la cajuela del
coche y manejó lejos de ahí a toda velocidad. Dino mas tarde despertó, sintiendo la ausencia de su amante al lado. El Cavallone tomo la nota que estaba en el tocador y la leyó con sus ojos somnolientos, el sonrío y se fue a tomar una ducha rápida; al estar a punto de salir escucho su teléfono zumbando así que salió corriendo de la ducha, se arreglo a si mismo
y se puso su ropa, -"¿Hola?" Contestó. -"D-Dino..." Dijo Kyoya con voz débil, -"¡Kyoya! ¿¡Qué sucede!?" Preguntó muy preocupado. La paloma fue apartada del teléfono y una voz misteriosa dijo, -"Tenemos a tu preciosa joya, si quieres volverlo a ver, renuncia a tu puesto como jefe en la familia Cavallone." Y al terminar la frase la llamada se cortó. Por supuesto Dino estaba frustrado,
en ese momento su corazón le dolía tanto y comenzaba a preguntarse: ¿Por qué tiene que pasar esto cuando ya éramos felices? ¿Por qué desquitarse con el y no conmigo? Cavallone tomó su abrigo y corrió mientras gritaba -"¡Romario! ¡Prepara el coche rápido!" Y dejo un mensaje s sus guardaespaldas. Dino ya estaba afuera y Romario, su mano derecha, ya estaba afuera esperándolo, es Cavallone entro muy apresurado al coche y conducieron en busca de Hibari. Por favor Kyoya, espero que estés bien...

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Capitulo VIII 
El jefe frustrado miraba hacia afuera de su ventana apretando su teléfono y frunciendo el ceño. Romario lo miró a través del retrovisor, -"¿Qué sucede, jefe?" El nervioso Cavallone mordió su labio, -"¡Ellos secuestraron a mi Kyoya! ¡Lo lamentaran! ¡Los haré arrepentirse!" Y golpeo el asiento delante de el. Dino estaba intentando volver a entrar en contacto con los secuestradores, y ellos lo llamaron primero. -"Bueno, bueno. 

¿Listo para renunciar?" Dijo el hombre misterioso. -"¡Deja a Kyoya libre!" Contestó furioso, -"El...¡No tiene nada que ver con esto!" Sus ojos del jefe Cavallone no dejaban de ver los paisajes fuera de esa ventanilla. -"ohohohoho~ ¡eso ya no importa! Estamos jugando con el, parece que tiene un buen cuerpo, tal vez lo venderé para obtener aún más dinero, ¿suena como un plan?" Dino gruño y golpeo la puerta, -"¡No se atrevan a lastimar a Kyoya!" 
Dino comenzó a llorar al oír a Hibari gritar en el fondo. -"Triste. ¿No es así? No parece que te vaya a responder verificándote que el esta bien. Bueno como sea, te esperaremos en el Harbor, espero que estés allí en diez minutos." La línea se volvió a cortar y Dino se talló sus ojos para limpiarse las lagrimas, -"¡Al Harbor rápido!" Antes del tiempo indicado ellos ya habían llegado. 
Ambos se bajaron y caminaron a los lados de los botes, mirando al rededor. -"¡Salgan!" Grito Dino muy molesto. Algunos hombres misteriosos salieron mientras que se reían y sostenían armas tanto ligeras como pesadas. -"Osamu es mi nombre. Ahora Dino, ¿renunciaras por tu preciosa joya?" 
El aventó a la paloma al suelo. -"No renuncies..." Dijo Kyoya débilmente. Dino no sabia que hacer y dijo, -"¡No! No renunciaré." Osamu lanzó una sonrisa molesta. -"Eso creí." El tomo a Kyoya, lo inclino y le metió su arma en la pequeña boca de Kyoya. -"Ahora, ahora; ¿no querrás lastimarlo o si?" Se rió a carcajadas mientras que Hibari hacia una mueca por el dolor que sentía y las lagrimas cayeron por sus mejillas. Dino miró tristemente a Kyoya
-"¡Kyoya! ¡Detente Osamu, lo estas lastimando!" Dijo Dino perturbado. -"Entonces renuncia Dino, no es tan difícil, y si no... Jalare el gatillo y lo matare justo aquí" Osamu río maléficamente hacia el jefe confundido, ¿Qué otra alternativa tenía? El tenía que hacerlo. Dino se arrodilló mientras que Romario trataba de detenerlo. -"¡Jefe! No lo haga." El Cavallone miró hacia abajo, -"Guarda silencio Romario, tengo 
que hacer esto por Kyoya..." Dijo mientras miraba a Hibari. La paloma trató de decir unas palabras pero todo lo que logró decir fue, -"No lo hag-" su frase fue interrumpida por Osamu quien metió mas su arma rasgando la garganta de Hibari. -"¡Cállate!" Dijo Osamu molesto. Dino se volvió a levantar -"¡Deténte, lo vas a matar!" Osamu se rió desquiciadamente, -"¡Pues no te quejes si lo hago!" Dijo preparándose
para dispararle, -"¡Esto es suficiente!" Grito Cavallone mientras que lanzó un latigazo en la mano de Osamu. El tiró su arma y se hizo atrás, -"¡Mátenlo!" Ordenó a sus hombres. Todos se fueron sobre el Cavallone mientras que Romario le disparaba a todos esos hombres desquiciados. No se tardaron mucho en deshacerse de esos locos. Osamu tomo a Hibari de una forma muy
agresiva por el cuello y lo arrastró hasta el coche. Dino al notar que se escapaba llevándose a su amado salió corriendo detrás de ellos; pero fue muy tarde, Osamu ya había arrancado y comenzaba a manejar lejos del Harbor. Rápidamente Dino y Romario manejaron siguiéndolos, su destinación: un hotel, donde Osamu llevo a Hibari hasta la azotea y Dino abrió la puerta del coche y salió corriendo más rápido que nunca. Subió corriendo donde Osamu se había llevado a Hibari mientras que multitudes de personas hospedadas en el hotel observaban la persecución, al llegar a la azotea Osamu dijo; -"¡Dino! ¡Retrocede o si no tu joya será tirada y su cráneo explotara en el cemento!" Dijo nervioso. -"¡He tenido suficiente de esto! ¡Déjalo ir!" Dino siguió caminando acercándose a ellos pero el hombre sostuvo a Kyoya y lo
acercó más a la orilla de la azotea, -"Un paso más y se muere." Dino retrocedió y se tragó su nerviosismo. -"¡Hazlo! Arrodíllate." Le ordenó Osamu. Cavallone se arrodillo y agacho su cabeza. -"Yo, Dino, el décimo jefe de la familia Cavallone, renunció a ser el jefe." Osamu se rió y sonrío macabramente, -"¡Buen chico!, pero esto no es un juego, todos nosotros rompemos promesas, ¿cierto?" Al terminar
la frase Osamu tiro a Kyoya y salió corriendo escapando de la azotea mientras que Dino salió tras Kyoya quien se intentó sostener de la orilla, Dino se las arregló para sostener el brazo de Kyoya pero comenzó a sentir la mano de Hibari resbalarse, -"¡No! ¡Kyoya sostente!" Le gritó mientras que trato de sostenerlo con ambos brazos para subirlo, lo cual tuvo éxito. 
El sostuvo a la paloma entre sus brazos y sollozo silenciosamente. -"L-Lo lamento tanto, Kyoya..." Le susurró al pobre Hibari, después de unos minutos Dino llevo rápidamente a la paloma al hospital para atender sus heridas. Las horas pasaron hasta que el guardián de la nube, Hibari se despertó, al abrir los ojos lo primero que vio fue el techo blanco completamente, el frotó sus ojos y miró 
a su alrededor, -"¿D-Dino...?" Dijo débilmente. Una enfermera entró sonriente y se acercó a Hibari, -"¿Oh? Dino sama esta afuera, le pediré que entre, aguarda." Y se retiró. El Cavallone entró y sonrío, -"Kyoya... ¿Cómo te sientes?" Preguntó al acercarse a su cama. El guardián de la trató de sentarse y lo observo, -"He estado mejor..." Admitió. Dino frunció el ceño, -"Lo 
lamento Kyoya... Te he causado muchos problemas..." Dijo mientras que ocultaba su rostro entre sus manos. Hibari sostuvo la mano de Dino. -"No es tu culpa, las personas son crueles." Le contestó. -"E-Ellos...¡Incluso te hicieron esto! Los doctores dijeron que apenas y pudiste estar bien...y...y..." Cavallone no dejaba de temblar al decir todo esto.
Hibari acaricio la mejilla de Dino, -"Solo olvídalo..." Le dio una cachetada suave. -"No vayas a renunciar a tu cargo como jefe de la familia Cavallone, ellos te admiran y para ti ellos son tu vida, no hagas cosas tontas." Lo miró seriamente. -"Hago estas cosas tontas por que te amo, con todo mi corazón Kyoya..." Dijo mientras 
que se acercaba a besarlo y Hibari aceptaba el beso. La paloma se alejó, -"Lo se...", el hombre italiano miró hacia abajo y su conversación dejó de sonar. Después de uno o dos minutos de silencio Cavallone dijo, -"Kyoya, tenemos que terminar..." Al oír esa palabra el corazón de Hibari se comenzó a hacer pedazos, lo miró asustado -"¿Q-Qué? ¿Por qué?" Dino se sentó a un lado de la 
cama de Kyoya, -"Date cuenta Kyoya... Cuando estas a mi lado... ¡Habrán toneladas de personas detrás de ti! ¡Yo no quiero eso!..." Sollozo tratando de no llorar. La paloma le dio un puñetazo haciéndolo caer de la cama y dijo burlescamente, -"¡Cállate! ¡No me intentes tratar como si fuera un niño! ¡Solo me cacharon fuera de guardia! ¡Los puedo derrotar! T-Te lo juro...¡Si alguna vez
los vuelvo a ver yo-!" Jadeo mientras que sentía todo el dolor correr por su cuerpo. -"Kyoya...No te esfuerces...Duerme, descansa..." Dino susurró mientras que Hibari se desvaneció al sentir tanto dolor. Cuando volvió a despertar se levantó, se sentó y sostuvo su cabeza, el miró hacia afuera de la ventana y parpadeó. ¿Ya era tan tarde? La noche oscura y la luna
brillaban. El sacudió su cabeza suavemente tratando de borrar aquel pensamiento de su cabeza pero aun así siguió buscando con la mirada, pero no había señal de el. Era claro, ya no era hora de visitas, el parpadeó al oír un crujido, sostuvo lo que estaba a un lado de su cobija y miró aquel papel hecho pedazos, el lo arreglo y leyó lo que estaba escrito en el.
Dino repetía una y otra vez lo ya dicho, decía que todo era su culpa, que si el no fuera de esa manera, que si el no fuera el jefe, nada de eso sucedería, decía que el no quería ponerlo en peligro pues el era lo más importante para el jefe Cavallone. Hibari aventó los pedazos y comenzó a tener escalofríos, sostenía su cabeza y cerró sus ojos con gran inquietud pero al abrirlos y darse cuenta que todo eso realmente estaba pasando estuvo a punto de gritar de desesperación. -"No lo entiendo..." Dijo llorando. Aquellas palabras quedaron bien marcadas en su corazón. Se terminó.

Hohoho

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María José Martinez Rodríguez 
Nació en Zacatlan, Puebla, México 
el día 27 de diciembre de 1999. 
Fue hija de Jose Efrain Martinez 
Martinez y Leticia Rodríguez Luna, 
un matrimonio bastante religioso 
y un tanto problemático en sus 
primeros años, pero en cuestión 
económica nivel medio; también 
tuvo un hermano José Efrain
Martinez Rodríguez.
Ella nació en Zacatlan pero 
vivió su infancia y adolescencia 
en Puebla; su infancia fue 
muy cerrada debido a que
su padre no la dejaba salir 

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a ningún lado, ella se formó
como una niña muy tímida
y callada puesto a que 
ella no conoció el mundo
exterior como algo diario
hasta sus doce años de edad,
al menos este largo tiempo trajo
sus beneficios, ella se inspiraba
mucho y pasaba su tiempo
escribiendo novelas cortas 
o en su otro pasatiempo, el dibujo.
También vía internet conoció
muchas personas quienes 
aunque estuvieran lejos 
para ella eran incluso más 
cercanas que las que estaban 
a su alrededor.

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Dedicatoria
Mis palabras, cuentos, descripciones y en general esta obra va dedicada a quien confió y apoyo mis ideas, historias y propósitos, quien hizo volar aun más mi imaginación, para ti Bluecchi (Kat).

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Prólogo 
Te agradezco a ti apreciado lector, que has decidido leer esta gran obra, sobre la cual quiero darte a conocer el propósito de la misma. Nuestra autora siempre vio el amor como algo complicado, vio y vivió situaciones trágicas de varias parejas y en muchas ocasiones deseó que no hubieran terminado de aquella manera.
Esta historia es más un fan-fic que una novela corta clásica; se desarrolla en el tiempo moderno, uno donde las personas ya no tienen sentimientos y son más corrupta das que nada.
Nuestros personajes vienen del manga y anime Katekyo Hitman Reborn! de Akira Amano. Los personajes que interpretan principalmente esta historia de amor son Dino Cavallone y Hibari Kyoya.  
Hibari Kyoya es el líder del comité de disciplina Namimori, una gran parte del anime y manga, Hibari es retratado como un anti-héroe; mas sin embargo en términos yaoi el mantiene aquella personalidad dura que se debilita cuando Dino esta a su alrededor. Dino Cavallone es el décimo jefe de la familia Cavallone, el tiene grandes habilidades de combate y liderazgo, sin embargo, cuando no tiene a sus subordinados cerca es igual o incluso más inútil que Tsuna (el décimo Vongola), en esta novela eso toma un giro puesto a que Hibari es el uke y no Dino.
Por eso y mas en esta historia se desarrolla una cierta problemática del amor y desamor.
Esta novela corta es más para adolescentes y adultos.
Espero que les agrade la forma descriptiva de esta innovadora escritora y sus distintas formas de llamarnos la atención.

Capitulo I
Así como el sol comenzaba a ocultarse, el cielo comenzó a tornarse naranja con un suave rosado. La paloma o conocido como Hibari Kyoya, el líder del comité de disciplina, miraba hacia el océano y observaba el atardecer reflejarse, el y el jefe Cavallone, conocido como Dino Cavallone iban a pasar la tarde juntos. Pero parecía sospechoso para Hibari, Dino siempre llegaba temprano y nunca tan tarde. El sol se ocultó por completo y el cielo se oscureció, la paloma se puso furioso y se fue de la playa.
Al rededor de la media noche, Hibari recibió una llamada del Cavallone pero la ignoro y se cubrió con su cobija, sollozo y al fin se quedo dormido. Era un nuevo día, el sol brillaba en el cielo azul, Hibari ya estaba en Namimori tomando el papeleo, lo usual, cuando de repente escucho pisadas y a Dino entrar por la puerta. -"¡Kyoya! ¡Discúlpame por lo de ayer! Tenía mucho trabajo que aten-" -"Olvídalo..." Interrumpió la paloma con un tono furioso. -"Solo olvidemos los planes de ayer..." 
Dijo mientras apretaba sus tonfas y miraba seriamente a Dino. -"Kyoya por favor... Yo solo tenía trabajo que atender... Solo escucha.." Dijo el torpe Cavallone tratando convencer a Hibari mientras que se intentaba acercar a el pero se detuvo al sentir el aura negra triste saliendo de el. -"Vete.. No quiero verte" contestó Hibari de nuevo pero esta vez sosteniendo ambas tonfas firmemente como si lo fuera a atacar. Dino noto que realmente lo molestó pero aún así se acercó más para abrazarlo, no sin 
antes de que Hibari soltara un golpe con sus tonfas hacia el rostro de Dino haciéndolo retroceder y perder el equilibrio. -"Te dije que te fueras.." Fulminó Hibari. Dino limpio la sangre que salía de la esquina de su labio antes de levantarse y mirar a Hibari con ojos cristalinos y decir -"Ok, me retiraré." Pero antes de que se fuera sostuvo el brazo de Hibari y susurró, -"Te veo en el parque después de la escuela." Hibari regresó a su escritorio e intentó sostener sus papeles y volver a su trabajo, pero el lentamente miró hacia 
su ventana y al no poder ver el exterior se levantó para al fin contemplar al Cavallone irse con sus subirdinados, Hibari escondió su rostro y sintió dolor en su corazón.
¿Podría esto realmente ser amor? ¿Acaso estaban destinados a estar juntos? El nunca fue una persona muy expresiva con sus sentimientos. El simplemente no podía entenderlo, nunca tuvo sentimientos tan fuertes por nadie más.

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Capítulo ll 
Más tarde ese día, Hibari continuó con su horario y el trabajo de todos los días, checar alrededor del campus y asegurarse de que nadie este rompiendo las reglas. Como es de costumbre el vería a Sawada Tsunayoshi y sus dos amigos, Hayato Gokudera y Takeshi Yamamoto. Ellos se acercaron para saludar, Tsuna se inclinó y dijo -"Buenos días Hibari san..." Hibari lo ignoró y continuo caminando, mientras que el chico del cabello café parpadeó -"¿Ehh?¿Qué le sucede?" Gokudera y Yamamoto vieron a Hibari voltearse y caminar hasta desaparecer de sus vistas.
La paloma subió a la azotea como siempre, a el no le agradan las multitudes pero había una excepción bondadosa, a Hibari le encantaban los animales pequeños. A distancia se podía oír a su pequeño amigo volador cantando el himno de Namimori, el cual Hibari amaba. Su pequeño pajaro aterrizó en el brillante pero oscuro cabello de Hibari, este pequeño pájaro es conocido como Hibird. -"¡Hibari! ¡Hibari!" Hibird revoloteo sus alas y descansó.
Hibari se mantuvo mirando el cielo, todavía molesta de solo ponerse a pensar en lo de Dino le diría, se la paso imaginándose mil y una cosas pero al final decidió esperar. El tiempo paso, la escuela en su jornada terminó. Hibari caminó directamente al parque para ver a Dino. El espero veinte minutos o más y entonces sucedió. El observó una joven mujer alrededor de sus veinte años, acompañada por Dino.. Quien la sostenía por sus caderas y sonreía al mismo tiempo.
Hibari parpadeo confundido. ¿Acaso Dino lo cito ahí para que viera que feliz estaba con aquella mujer? ¿Intentaba hacerlo sentir más dolor, o qué? Hibari chocó sus tonfas y con frustración camino hacia Dino, -"¿Kyoya?" Dino miró a la paloma antes de que el le diera un golpe en su bronceada mejilla, de nuevo, haciéndolo perder el equilibrio. La mujer gritó horrorizada y se acercó a Dino preguntándole si estaba bien. Hibari se fue corriendo y soltando todos esos sentimientos llenos de
dolor y frustración, fue hacia un callejón triste y oscuro, donde se tiró al suelo, jadeando del coraje. Al escuchar las sirenas de una patrulla pasar, el lentamente casi sin fuerzas se levantó pero sin moverse ni decir nada, solo recordando su dolor. ¿Cuál era este sentimiento? Hibari caminó fuera de su triste lugar de consuelo y caminó hacia su casa, en el camino el recibió llamadas y mensajes de texto, de su Cavallone, más sin embargo esta vez simplemente lo ignoró, Kyoya borro todos sus mensajes, dejando atrás todas las súplicas de Dino, estaba tan decidido que incluso bloqueo el número de Dino para prevenir que no llegarán más. Cuando llegó a casa el fue directo a su cuarto, un cuarto simple y gris, se tiró en su cama y se ocultó debajo de sus cobijas y comenzó a sollozar. Este sentimiento... Es la traición...

Página 27 
Capítulo lll
Los días pasaron, la paloma paso sus días y fines de semana en Namimori, en su casa o en la playa. Pero aquel día el caminó y paseó en la gran ciudad, lo cual es es una cosa tan rara como que Hibird no cante; Hibari odia las multitudes e incluso le dan mareos. A distancia vio a Dino, y por supuesto a aquella dama días atrás. El evitó cruzar su camino con Dino y continuó con su caminar intentando desvanecerse de sus vistas, 
entre la multitud, pero ¡se había quedado atascado!, el ya estaba rodeado por toneladas de personas y como era de suponerse comenzó a marearse, pero sintió un tirón de su playera el cual logró sacarlo del camino. Kyoya jadeo un poco de manera suave mientras que tosía, -"Gracias.." Dijo antes de ver el rostro de la persona y por supuesto tenía que ser ni más ni menos que Dino.
-"Kyoya..." Dijo Dino de forma calmada y con un tono gentil. La señorita se paró detrás de Dino y tiró de su chaqueta, -"Vámonos..." Mencionó. Hibari observo al Cavallone y logró ver que ella también sostenía su otra mano, pero no de una manera simple, sino como pareja. -"¡Oh!... Eve... Este es Hibari, Hibari ella es Eve..." Eve extendió su mano -"Un gusto conocerte, hola" -"No es un gusto conocerte." 
dijo Hibari en un tono de frustración. La chica miró enojada a Dino, -"Discúlpanos Eve..." Dino jaló a Hibari dentro de un esquina y lo miró a los ojos, -"¡Parece que no puedo llamarte o cualquier otra cosa!, ¿¡Cuál es tu problema!?", la paloma miró hacia abajo y apretó sus puños, -"¿¡Cuál es mi problema!? Deberías preguntarte ¡cuál es tu problema! Me pides que vaya al parque y ¡te encuentro con otra mujer!" Hibari pateó el basurero que estaba al lado y jadeó.
Este lado de Hibari nunca había sido mostrado a nadie. -"Kyoya... Perdóname.. Yo-" Hibari interrumpió a Dino, -"Solo cállate... Deja de disculparte, deja de decir tu basura...Tu...¡Tu solo me usaste!" Hibari tomó sus tonfas y miró a Dino, -"Muévete.", Dino bloqueo su salida, -"Kyoya solo..¡Escúchame!..Cuando yo estaba en el parque-." Antes de que el pudiera explicar, Hibari ya lo había golpeado con sus tonfas como si no fuera mas que un obstáculo, Kyoya huyó y Dino tosía mientras que lo veía alejarse.
El atardecer comenzaba a ponerse, tan brillante y hermoso y debajo de el un festival de celebraba, Dino estuvo con Eve disfrutándolo mientras que Hibari se la pasaba solo en su cuarto sollozando, lo cual no es semejante. ¿Por qué mi corazón duele? Me siento traicionado... Engañado... El me uso aunque el ya tenía otro amor... Alguien tocaba la puerta delantera, Hibari caminó hacia ahí y la abrió 
antes de darse cuenta de que quien tocaba era el Cavallone. Hibari lentamente con una mirada indiferente cierra la puerta pero Dino se las ingenia para mantenerla abierta y sostiene el brazo de Hibari -"¡Suficiente!" Dino azota la puerta después de entrar y carga a Hibari. -"¡Tu! ¡Baka! Bájame." Cavallone lleva a Hibari hasta su cuarto y lo suelta en la cama pero se sube sobre el, "Kyoya .. Escúchame, ella y yo no somos nada, ella solo quería verme para discutir sobre el trabajo."
Hibari le lanzó una mirada penetrante, -"¡Quítate de encima!" Dino se quito la corbata y amarro las manos de Hibari juntas. -"¡Kyoya! Por favor confía en mi, tu sabes que yo solo te amo a ti." Dino se inclinó lentamente y le dio un suave beso a la paloma, pero Hibari mordió su labio. Dino gimió y gruño al alejarse un poco de Hibari. -"Kyoya.. Se que tu me amas también.. Por favor.. Confía en mi." Hibari 
estaba confundido, no sabia si debía confiar en el Cavallone, ellos habían estado teniendo relaciones desde hace ya unos meses... Pero, ¿acaso su relación solo se trataba de eso? ¿Solo tener relaciones secuaces y no amorosas? Hibari miró hacia abajo antes de sacudir su cabeza, -"No, solo terminemos esto...Yo no quiero tener nada que ver contigo..." Dijo Hibari. El Cavallone lo miró con asombro, -"¡Kyoya! Te he dicho que ella y yo no tenemos
nada que ver.. ¿¡Por qué no me crees!?... Es por que... ¿Estás celoso?" El susurro aquella palabra silenciosamente. Los ojos de Hibari se abrieron al escucharlo. Tal vez el esta en lo cierto.. Celos es lo que siento... Celos de que alguien lo aparte de mi lado... De que alguien lo haga más feliz... Hibari pensó mientras que sacudía su cabeza, -"Olvídalo" su voz lentamente se quebró. Dino sabia que Hibari estaba celoso, pero el... Hibari era una persona difícil de entender. -"Esta bien..." Dino finalmente respondió y se retiró después de desamarrar a Hibari. El lo miró por su ventana irse y enterró su rostro en su almohada y comenzó a llorar... Si me amaras tanto como dices, no te darías por vencido tan fácilmente..

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Capitulo IV
Como los días, semanas e incluso meses pasaron desde la ultima vez que Hibari vio a Dino, pero Hibari decidió olvidarse del Cavallone y enfocarse mas a otras cosas, una de ellas, su trabajo en el comité. Como es lo usual si un niño inmaduro rompiera las reglas, Hibari lo mordería hasta la muerte, kamikorosu. Mientras el caminaba por la zona escolar, llego hasta el enorme campo de béisbol, donde no había nadie solo Yamamoto Takeshi, -"Yo~ Hibari san" Yamamoto sonrió y lo saludo con la mano. Hibari parpadeo y lo ignoró mientras que regresaba a la institución. Después de una rápida  ducha, Yamamoto siguió a Hibari y al encontrarlo le preguntó, -"Hibari san..¿le sucede algo?... No has.. Sido el mismo..." Los ojos de la paloma se abrieron. ¿Cómo es que el sabe? El fenómeno del béisbol sonrió y giño un ojo, -"¡Ánimo, Hibari!" Dijo mientras que le daba una palmada en la espalda.
-"¡Estoy seguro de que encontrarás otra chica!", Hibari se movió nerviosamente antes de golpear a Yamamoto con sus tonfas y se retiró de la escuela para volver a su oficina, mientras que Yamamoto gruñía por su herida, -"Hibari te dije... Que soy un masoquista.." Dijo mientras que trataba de contener su risa sofocada, Yamamoto se retiró a la enfermería. Cuando Hibari regresó a su oficina se quedo dormido en su silla, soñando de día acerca de los buenos momentos con Dino, sobre cuánto le gustaba...¡Cuánto lo amaba!. Una vez abriendo los ojos lo primero que vio fue.. ¡A Yamamoto besándolo en sus labios! La paloma le dio una patada en la ingle y Yamamoto cayó en el suelo de rodillas gimiendo, -"Ow.. Eso no fue lindo Hibari san" La paloma limpio su boca y con sus hermosas mejillas rosadas el preguntó, -"¿¡Q-Que estabas haciendo!?", el se preparó para morderlo hasta la muerte, kamikorosu.
-"¡Hibari cálmate!, solo intento hacerte sentir mejor" contestó Yamamoto mientras se levantaba del frío suelo, -"Desde que dejaste de hablarle a Dino san no has sido el mismo..¿Qué sucede entre ustedes dos?" Preguntó; Hibari evadió la pregunta y suspiró, -"¿Quieres.. tener relaciones?" Le preguntó Hibari a Yamamoto, quien se sonrojó bastante, un tono tan rojo como el de un tomate, mientras que sonreía 
como solo el sabia sonreír. -"Hibari.. ¿En verdad estas tan desesperado?" La paloma sacó sus tonfas y lo miró seriamente, era claro que a Hibari no le gustaba que se burlaran de el incluso con indirectas, -"¿Quieres si o no?", Yamamoto alzó sus manos insinuando ser inocente, "Gomen~ ok.. Iré a tu casa mas tarde, hasta luego Hibari san" y se fue. ¿Qué acabo de hacer? 
El se sentó en su silla y miró el hermoso cielo azul donde las nubes danzaban libremente alejándose... Antes de que se diera cuenta se había quedado dormido y fue despertado por una voz, un toque en la puerta, la voz del jefe Cavallone. No sabia si fue real o solo una ilusión de lo que su corazón anhelaba realmente. Se fue de Namimori, llego a su casa y entró.
Hibari caminó hacia su cuarto, se acostó suspirando y tomando en cuenta que lo que había visto fue real, se preguntó a si mismo -" Dino.. Han pasado ya varios meses desde la ultima vez que tu y yo nos vimos..¿Qué te pudo haber hecho volver?.. Es mi culpa" una vez mas Hibari escuchó unos toques en su puerta, mas sin embargo esta vez no era Dino, era su esperado Takeshi. Hibari abrió la puerta y miro a Yamamoto, su
alta figura, su cara sin preocupaciones y su sonrisa naciente al encontrarse ambos en los ojos del otro. -"Lo lamento, me fui de Namimori mas temprano." Contestó Hibari a la dulce sonrisa de Takeshi -"No te preocupes" el fenómeno de béisbol sostuvo a Hibari por su cadera de una manera gentil, pero Hibari se sintió extraño al ser acariciado por alguien más, alguien que no era Dino, con quien Hibari quería estar. 
Ignorando la incomodidad de Hibari, Takeshi se lo llevo al otro cuarto y lo acostó en la cama. Ambos presionaron sus labios juntos, se quitaron la ropa y se tiraron en la cama, haciendo el amor... Afuera del cuarto, estaba Dino escuchando los gemidos y el placer unido con el amor de ambos, el se sintió con el corazón roto y muy enojado, el lentamente se fue de la casa. ¿Acaso hice lo correcto?

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Capitulo V 
La siguiente mañana Hibari ya se había duchado y vestido, escondiendo con su chaqueta las mordidas amorosas que Yamamoto le hizo la noche anterior. Se acercó a la mesa del comedor donde notó que había un papel, un recado: 'Te veo luego mi Hibari~ con amor Yamamoto', el hizo bola el papel y lo aventó lejos mientras que una lagrima cristalizaba sus ojos. ¿Por qué? ¿Por qué me siento usado?
¿En verdad estoy tan desesperado?...¿Tan desesperado por sacar a ese Cavallone de mis pensamientos? Ignoró lo sucedido en la mañana y caminó hacia la escuela. Hace ya un tiempo desde que había visto por última vez a Dino y comenzaba a preguntarse a si mismo -"¿Cómo estará Cavallone?" ... La paloma sacudió su cabeza tratando de olvidar ese asunto y camino hacia su
oficina, se sentó en su silla y suspiró, comenzó a voltear algunos papeles y leerlos, como siempre, problemas de disciplina, reportes de los estudiantes, entre otras problemáticas. El escuchó a alguien tocar la puerta y le ordenó al anónimo que entrara, al ver la puerta abrirse, su corazón se saltó un latido, era el Cavallone. -"Kyoya... ¿En verdad me odias tanto?...Tanto como para 
haber dormido con alguien más?" Preguntó el Cavallone con su voz quebradiza, al no obtener una respuesta inmediata Dino miró hacia el suelo apretando los nudillos de sus manos, sintiéndose descorazonado. ¿¡El vio!?... El vio lo que hice anoche con Takeshi... La paloma miró hacia otro lado tratando de hacerse el desinteresado. -"Lárgate, tengo cosas que hacer... No tengo tiempo 
para hablar contigo" Hibari escribió algo en su papeleo pero Dino le dio un fuerte apretón en su hombro. Hibari le lanzó una mirada profunda tratando de convencerlo a que se retirará, "Vete de aquí", al no irse Dino, Hibari preparó sus tonfas pero de repente Dino enredo sus manos de Hibari con su látigo y se lo llevó, así son sus nada mas importara, secuestrando amorosamente a Hibari.
Ellos fueron a la casa del hombre italiano, Dino aún cargando a Hibari abrió la puerta de su enorme mansión, la cual tenía una hermosa mezcla de colores que siempre le agrado a Hibari; subió las escaleras yendo a su habitación, tiró a Hibari en la cama y le puso seguro a la puerta, -"Kyoya.." Dijo de forma seductora pero aún furioso. Hibari se levantó un poco, -"¡Desátame!" Dijo mientras que se sentía atrapado, confundido y molesto. Dino lo desató pero lo volvió a tirar en la cama enterrándolo allí, -¡Por Dios! Escúchame.." Dino gruño y le grito suavemente. Hibari parpadeó y miró a Dino a los ojos. Dino jadeo un poco, intentó calmarse, no quería volverle a gritar. -"Esa mujer solo estuvo conmigo por asuntos de 
trabajo...nada más...discúlpame si te herí, sabes que mi intención no era esa.." Dijo Dino. -"¿¡Entonces por qué estabas en el festival también con ella!? ¡Creí que si amabas a alguien lo llevarías al festival! ¡Y la llevaste a ella!" La paloma jadeo mientras miraba hacia abajo, Dino sonrió suavemente y dijo, -"Kyoya solo mira.. Algún día te haré mío y de nadie más..." Dino beso a Kyoya en sus suaves labios rosados y lo
abrazó lo más cerca posible a su corazón. -"Perdóname, te llevaré al siguiente festival... Te lo prometo.." Hibari escuchó las palabras del hombre italiano y suspiró al abrazarlo de vuelta. El resto del día ellos fueron a dar una vuelta por la ciudad, hasta el medio día, cuando el sol comenzaba a ponerse, mientras que Dino caminaba la paloma jaló su 
playera del Cavallone, quien volteo sonriente, -"Vamos.. A la playa.." Sugirió Hibari y el hombre italiano acepto y lo siguió. Se sentaron en la arena y observaron fijamente la puesta de sol. El Cavallone besó la mejilla rosada de su amado y sostuvo firmemente su mano, -"Me alegro que hayamos venido aquí" río un poco y miró a Hibari quien gruñía por aquel comentario, -"Shhh..." Pero Dino sabia que Hibari estaba encantado de que estuvieran juntos, como fue mencionado, Hibari es una persona difícil de comprender. Los minutos pasaron hasta que el sol se ocultó. -"Kyoya, es hora..hora de irnos.." Dino miró a su amada paloma y lo vio dormido, recargado sobre Dino, al Cavallone no pudo contener esa enorme sonrisa en su rostro y besó lentamente la frente de Hibari, -"No deseo despertarte..." Le susurró y lo sostuvo cerca, tan cerca como para poder escuchar los latidos de su corazón. ¿Qué es esto? Mi corazón.. Late muy rápido.. Supongo que esto es mi primer amor..

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Capitulo VI
La paloma se despertó en una cama royal y miró a su alrededor bostezando, -"¿Donde estoy?" Se preguntó mientras que se sintió inseguro. El Cavallone entro y sonrío suavemente, -"Lo lamento Kyo-chan te quedaste dormido y yo preferí no despertarte o seria mordido hasta la muerte" Dino río delicadamente y se sentó a su lado, -"¿Tienes hambre, amor?" Hibari talló sus ojos y asintió, caminó lentamente haciendo su camino hacia el baño, donde se lavo su rostro antes de volver a la cama con flojera. El hombre italiano regresó con unos huevos frescos y sostuvo un tenedor para darle de comer, -"Di aah Kyoya~". La paloma lo miro casi sin gracia y siguió su orden, Dino continuo alimentándolo y sonrío mientras que le pregunto, -"¿Cómo está?" Kyoya lo tragó, -"Esta bueno." El Cavallone sonrió aun mas y siguió dandole de comer, antes de que el mirara la hora, levantándose y yendo al fregadero se cayó y tiro el plato que termino tronándose en mil pedazos. El jadeó, -"¡Gomen Kyoya!" Dijo en frustración mientras que trataba de recoger los pedazos grandes, Hibari gruño gentilmente y sostuvo su brazo, -"Arréglate y ve a trabajar.. No te preocupes." Dijo mientras que casi lo corría del hogar, y Kyoya recogía y ordenaba el desastre como ama de casa. El Cavallone le guiña un ojo y le da un beso de adiós, camina hacia el patio frontal donde lo recoge Romario y manejan hacia el trabajo. Después de unos minutos la paloma regreso al cuarto a vestirse adecuadamente y se fue a Namimori, cuando llego a su oficina justo antes de abrir lapuerta, el fue forzado a entrar siendo jalado por el cuello y se desvaneció. Al despertar escucho la puerta siendo cerrada con seguro y sintió sus manos y pies atados y su cuerpo tirado en un sillón, el parpadeo y gruño, -"¿¡Quién rayos eres!? ¡Kamikorosu!" Dijo Hibari aun con la vista borrosa. El fenómeno de béisbol apareció sonriente -"ma ma~ Hibari cálmate.. Yo solo quería saber ¿por qué estuviste con el después de haber estado conmigo? Creí.. Que lo nuestro era especial..." Takeshi se sintió furioso mientras que la paloma gruñía -"¡Eso no te incumbe!" Takeshi agarró la barbilla de Kyoya y lo beso forzadamente antes de ser apartado por una mordida de Hibari, Yamamoto bebió la sangre que brotaba y sonrío, -"Luchadores somos, ¿no es así?", su sonrisa se volvió torcida. Hibari se desató a si mismo y sacó sus tonfas mientras que miraba a Takeshi seriamente. -"No debiste de haber hecho eso.." Antes de que nada pasara el fenómeno de béisbol ya estaba en el piso, inconsciente. Justamente iba llegando el Cavallone quien corrió a abrazar a Hibari, -"¡Kyoya! ¿Estas bien?" Preguntó. La paloma gruño, -"¡Déjame! ¡Lo voy a morder hasta la muerte!" Dijo, empujando a Dino fuera del camino y sosteniendo a Takeshi pero dijo lo jalo fuertemente. -"¡Detente Kyoya, el está inconsciente, dentro de un rato quéjate, ahora no!" Dino siguió jalándolo hasta que Hibari le dio un golpe fuerte -"¡Quítate de mi camino!" Hibari agarro a Yamamoto y comenzó a darle múltiples golpes. La paloma jadeo y miró al Cavallone molesto, caminó hacia él y lo sostuvo de la playera, -"No te metas en mi camino." Ordenó y justo después lo lanzo a un lado y se fue de Namimori.
El Cavallone gime mientras que se soba su cabeza, levantándose y yendo tras de el, -"¡Kyoya espera!" Grita mientras que lo intenta agarrar pero la paloma se voltea agresivamente y le da otro golpe. El Cavallone gimió más mientras que retrocede escupiendo un poco de sangre por su boca, quedándose simplemente viendo al Kyoya solitario, modo de Kyoya que no le agradaba para nada, eso hacia que sus sentimientos se volvieran solo frialdad; el solo quería detenerlo... Yamamoto fue hospitalizado por unos cuantos días, pero como era de suponerse a Hibari no le importó, no le importan nadie en ese momento. Hasta se alegraba de no tenerlos cerca. La paloma se la paso vagando por los pasillos de la escuela y noto que el Cavallone estaba hablando con el inútil de Tsuna. El se escondió en la esquina y escucho su platica entre jefes. -"Mañana a las diez de la noche, tienes que ir al hotel, no lo olvides." Tsuna le dijo al jefe italiano. El Cavallone se rió y puso su brazo alrededor del cuello de Tsuna como signo de confianza, -"si, si como sea estaré allí" sonrío y alboroto a Tsuna. Frustrado, Hibari caminó hacia ellos, -"Sawada, ve a clases". Tsuna asintió casi muriéndose de nervios, -"¡Gomen Hibari!" Contestó y se fue corriendo a su salón del grupo C.
Dino saludo alegremente a Hibari, -"Kyoya, ¿qué tal si vamos a algún lado mañana?" La paloma lo ignoro y siguió caminando mientras que decidió contestarle "No, gracias". Confundido sobre esa actitud tan egoísta, Dino dijo -"Kyoya aww, ¡vamos! Tenemos que pasar mas tiempo juntos para formalizar nuestra relación..." Dijo mientras fruncía el ceño. La paloma notó el frunce de Dino y por supuesto que después de dar un profundo respiro contesto -"Ok, ¿dónde nos vemos?" El rubio Cavallone sonrío y tomó su mano para darle un papel, -"¡Aquí! Te veo mañana." Y se fue corriendo. Kyoya confundido observó el papel y se fue directo a su casa. 
El día siguiente, Hibari fue a la dirección que decía en el papel que el jefe Cavallone le dio. Por supuesto fue con su ropa casual, pantalón de mezclilla negro y alguna playera oscura. La paloma camino por el salón y luego fue al salón de cena. Una gran fiesta estaba sucediendo allí, acobardandose, crispando ligeramente, Kyoya solo buscaba a Dino. Preguntándose donde estaba el Cavallone, sintió de repente un toque en el hombro, Hibari se volteó rápido y vio al Cavallone bien vestido. -"¡Me alegra que hayas llegado Kyoya!" Le da una sonrisa, Hibari siempre pensó que no había sonrisa mas gratificante que la de Dino; Dino lo llevó a los entre bastidores. -"¿Qué significa todo esto herbívoro?" Dijo frustrado. Dino beso los labios de Kyoya, -"solo espera.. Ten paciencia..." Se paró cerca del escenario como esperando a alguien hacer un anuncio. -"Ahora permítanos, darle la bienvenida a nuestro invitado especial del día de hoy, ¡El décimo jefe de la familia Cavallone, Dino!" Las cortinas se levantaron haciendo que la audiencia los mirara a ambos. Hibari estaba muy confundido Dino sonrío y saludó, -"¡Gracias a todos por venir!" Río con una sonrisa tan brillante que necesitarían usar lentes de sol. Las admiradoras de Dino soltaron unos chillidos y gritos de emoción por la belleza del Cavallone. El jefe italiano vio que pararon de descontrolarse y volvió su vista a el lindo Kyoya. -"Kyoya..."; Hibari volteo muy nervioso, la expresión en rostro de la paloma era aturdida y miró al Cavallone. -"¿Qué significa esto?..." Le susurró. El Cavallone sonrío y dijo en voz alta. -"¡Te amo Kyoya, por favor déjame salir contigo!" Toda la multitud se quedaron boquiabiertos y en choque por la gran noticia. Tsunayoshi también estaba de esta manera, -"D-Dino san, ¿ama a Hibari?" Dijo. Por supuesto que Dino haría esto. El dijo que haría a Kyoya suyo. El rostro de Hibari se volvió más nervioso mientras que no contestaba nada a la confesión de Dino. Las admiradoras de Dino chillaron aunque algunas eran también fanáticas de este tipo de relación, -"Kyah~ ¡Dino sama! ¡Eres todo un provocador!" Dijo una de las fans. La paloma miró hacia otro lado y volvió a pensar en ese momento, -"¿Q-Qué cosas dices?..." Dijo avergonzado. -"Kyoya... Lo digo enserio..." Dino se acercó más a él y lo abrazo fuertemente, susurrando a su oído, -"Por favor se mío, no deseo compartirte con nadie más." Las chicas decían a un unísono -"awww" y eran las mas emocionadas de verlos. La multitud solo se paró ahí viéndolos y esperando; -"E-Esta bien.." Le susurró Kyoya a Dino. El Cavallone sentía que se moría de la felicidad en aquel instante, ¡acepto!. Donde menos lo esperaba sucedió, en medio de la multitud. Dino sonrío y acarició las mejillas de su amado y le dio un beso justo allí. Todos jadearon al sentirse incómodos,malas chicas gritaron de emoción. Se bajaron las cortinas, dejándolos disfrutar de su amor. En los pensamientos de Sawada no tenía nada que decir y solo deseaba que todo fuera un sueño. Supéralo Tsuna, es la realidad.

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Capítulo VII 
La fiesta siguió pero Kyoya se alejó de la multitud, pero aun rodeado de las fanáticas de Dino, quienes le preguntaron cosas como ¿Qué lo hizo amar a Dino?. La paloma se negó a contestarles y las dejo esperando una respuesta. Hibari caminó por el lugar confundido y molesto por tantas personas, así que finalmente decidió dejar el desastroso lugar. Mientras que salía el Cavallone lo perseguía, -"¡Kyoya! No te vayas por favor..." Sonrío pero Hibari siguió caminando así que dijo "¡Oye! ¡Todavía no hemos tenido nuestra luna de miel!" La paloma lo miró seriamente. -"Odio las multitudes... Lo sabes, ya será otro día." Se despidió y siguió con su camino a casa pero a los pocos pasos el Cavallone le dio un latigazo arqueado enredando a Hibari y capturándolo. -"Q-Que demonios...¡Herbívoro! ¡No te lo perdonare, déjame ir!" Dino recogió a Hibari y lo sostuvo cargándolo en sus musculosos hombros. -"¿Qué tal si nos vamos a nuestra suite?" Dijo sensualmente y caminó de vuelta adentro y tomo el elevador al piso 30. La puerta principal era roja, al entrar al maravilloso cuarto, el bajó a Kyoya de sus brazos y observó su reacción, por supuesto no salieron palabras de la pequeña boca de la paloma. Todo lo que se las arregló para decir fue, -"¿Qué haremos ahora?¿Hacerlo?" Mencionó esto con una expresión seria en su rostro. El Cavallone se sonrojo y recogió a Kyoya, levantándolo como si fuera su princesa, en ambos brazos el se deslizó hasta la cama y lo sentó delicadamente. -"Me alegro tanto de que decidieras ser mío, Kyoya..." Susurró seductivamente. La paloma se inclinó y le dio un beso en su mejilla, -"No te atrevas a tratarme como un niño..." Dijo frustrado. El jefe Cavallone sonrío y lo besó, -"Esta bien, señor adulto." Dino lo sostuvo por su cabeza y siguió besándolo, presionando sus labios juntos, compartiendo un delicioso beso. Después de un rato las cosas se tornaron más serias. El dulce aroma de Hibari uniéndose con su amado era ineludible. Todo su amor llegó a su apogeo y se consumó en un ultimo beso profundo y se desvanecieron a dormir. La mañana siguiente alrededor de las 10 de la mañana cuando el sol brillaba, la pareja compartió un amoroso baño de espuma, en el que ambos siguieron amándose. 

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María José Martinez Rodríguez 
Nació en Zacatlan, Puebla, México 
el día 27 de diciembre de 1999. 
Fue hija de Jose Efrain Martinez 
Martinez y Leticia Rodríguez Luna, 
un matrimonio bastante religioso 
y un tanto problemático en sus 
primeros años, pero en cuestión 
económica nivel medio; también 
tuvo un hermano José Efrain
Martinez Rodríguez.
Ella nació en Zacatlan pero 
vivió su infancia y adolescencia 
en Puebla; su infancia fue 
muy cerrada debido a que
su padre no la dejaba salir 

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a ningún lado, ella se formó
como una niña muy tímida
y callada puesto a que 
ella no conoció el mundo
exterior como algo diario
hasta sus doce años de edad,
al menos este largo tiempo trajo
sus beneficios, ella se inspiraba
mucho y pasaba su tiempo
escribiendo novelas cortas 
o en su otro pasatiempo, el dibujo.
También vía internet conoció
muchas personas quienes 
aunque estuvieran lejos 
para ella eran incluso más 
cercanas que las que estaban 
a su alrededor.

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Dedicatoria
Mis palabras, cuentos, descripciones y en general esta obra va dedicada a quien confió y apoyo mis ideas, historias y propósitos, quien hizo volar aun más mi imaginación, para ti Bluecchi (Kat).

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Prólogo 
Te agradezco a ti apreciado lector, que has decidido leer esta gran obra, sobre la cual quiero darte a conocer el propósito de la misma. Nuestra autora siempre vio el amor como algo complicado, vio y vivió situaciones trágicas de varias parejas y en muchas ocasiones deseó que no hubieran terminado de aquella manera.
Esta historia es más un fan-fic que una novela corta clásica; se desarrolla en el tiempo moderno, uno donde las personas ya no tienen sentimientos y son más corrupta das que nada.
Nuestros personajes vienen del manga y anime Katekyo Hitman Reborn! de Akira Amano. Los personajes que interpretan principalmente esta historia de amor son Dino Cavallone y Hibari Kyoya.  
Hibari Kyoya es el líder del comité de disciplina Namimori, una gran parte del anime y manga, Hibari es retratado como un anti-héroe; mas sin embargo en términos yaoi el mantiene aquella personalidad dura que se debilita cuando Dino esta a su alrededor. Dino Cavallone es el décimo jefe de la familia Cavallone, el tiene grandes habilidades de combate y liderazgo, sin embargo, cuando no tiene a sus subordinados cerca es igual o incluso más inútil que Tsuna (el décimo Vongola), en esta novela eso toma un giro puesto a que Hibari es el uke y no Dino.
Por eso y mas en esta historia se desarrolla una cierta problemática del amor y desamor.
Esta novela corta es más para adolescentes y adultos.
Espero que les agrade la forma descriptiva de esta innovadora escritora y sus distintas formas de llamarnos la atención.

Capitulo I
Así como el sol comenzaba a ocultarse, el cielo comenzó a tornarse naranja con un suave rosado. La paloma o conocido como Hibari Kyoya, el líder del comité de disciplina, miraba hacia el océano y observaba el atardecer reflejarse, el y el jefe Cavallone, conocido como Dino Cavallone iban a pasar la tarde juntos. Pero parecía sospechoso para Hibari, Dino siempre llegaba temprano y nunca tan tarde. El sol se ocultó por completo y el cielo se oscureció, la paloma se puso furioso y se fue de la playa.
Al rededor de la media noche, Hibari recibió una llamada del Cavallone pero la ignoro y se cubrió con su cobija, sollozo y al fin se quedo dormido. Era un nuevo día, el sol brillaba en el cielo azul, Hibari ya estaba en Namimori tomando el papeleo, lo usual, cuando de repente escucho pisadas y a Dino entrar por la puerta. -"¡Kyoya! ¡Discúlpame por lo de ayer! Tenía mucho trabajo que aten-" -"Olvídalo..." Interrumpió la paloma con un tono furioso. -"Solo olvidemos los planes de ayer..." 
Dijo mientras apretaba sus tonfas y miraba seriamente a Dino. -"Kyoya por favor... Yo solo tenía trabajo que atender... Solo escucha.." Dijo el torpe Cavallone tratando convencer a Hibari mientras que se intentaba acercar a el pero se detuvo al sentir el aura negra triste saliendo de el. -"Vete.. No quiero verte" contestó Hibari de nuevo pero esta vez sosteniendo ambas tonfas firmemente como si lo fuera a atacar. Dino noto que realmente lo molestó pero aún así se acercó más para abrazarlo, no sin 
antes de que Hibari soltara un golpe con sus tonfas hacia el rostro de Dino haciéndolo retroceder y perder el equilibrio. -"Te dije que te fueras.." Fulminó Hibari. Dino limpio la sangre que salía de la esquina de su labio antes de levantarse y mirar a Hibari con ojos cristalinos y decir -"Ok, me retiraré." Pero antes de que se fuera sostuvo el brazo de Hibari y susurró, -"Te veo en el parque después de la escuela." Hibari regresó a su escritorio e intentó sostener sus papeles y volver a su trabajo, pero el lentamente miró hacia 
su ventana y al no poder ver el exterior se levantó para al fin contemplar al Cavallone irse con sus subirdinados, Hibari escondió su rostro y sintió dolor en su corazón.
¿Podría esto realmente ser amor? ¿Acaso estaban destinados a estar juntos? El nunca fue una persona muy expresiva con sus sentimientos. El simplemente no podía entenderlo, nunca tuvo sentimientos tan fuertes por nadie más.

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Capítulo ll 
Más tarde ese día, Hibari continuó con su horario y el trabajo de todos los días, checar alrededor del campus y asegurarse de que nadie este rompiendo las reglas. Como es de costumbre el vería a Sawada Tsunayoshi y sus dos amigos, Hayato Gokudera y Takeshi Yamamoto. Ellos se acercaron para saludar, Tsuna se inclinó y dijo -"Buenos días Hibari san..." Hibari lo ignoró y continuo caminando, mientras que el chico del cabello café parpadeó -"¿Ehh?¿Qué le sucede?" Gokudera y Yamamoto vieron a Hibari voltearse y caminar hasta desaparecer de sus vistas.
La paloma subió a la azotea como siempre, a el no le agradan las multitudes pero había una excepción bondadosa, a Hibari le encantaban los animales pequeños. A distancia se podía oír a su pequeño amigo volador cantando el himno de Namimori, el cual Hibari amaba. Su pequeño pajaro aterrizó en el brillante pero oscuro cabello de Hibari, este pequeño pájaro es conocido como Hibird. -"¡Hibari! ¡Hibari!" Hibird revoloteo sus alas y descansó.
Hibari se mantuvo mirando el cielo, todavía molesta de solo ponerse a pensar en lo de Dino le diría, se la paso imaginándose mil y una cosas pero al final decidió esperar. El tiempo paso, la escuela en su jornada terminó. Hibari caminó directamente al parque para ver a Dino. El espero veinte minutos o más y entonces sucedió. El observó una joven mujer alrededor de sus veinte años, acompañada por Dino.. Quien la sostenía por sus caderas y sonreía al mismo tiempo.
Hibari parpadeo confundido. ¿Acaso Dino lo cito ahí para que viera que feliz estaba con aquella mujer? ¿Intentaba hacerlo sentir más dolor, o qué? Hibari chocó sus tonfas y con frustración camino hacia Dino, -"¿Kyoya?" Dino miró a la paloma antes de que el le diera un golpe en su bronceada mejilla, de nuevo, haciéndolo perder el equilibrio. La mujer gritó horrorizada y se acercó a Dino preguntándole si estaba bien. Hibari se fue corriendo y soltando todos esos sentimientos llenos de
dolor y frustración, fue hacia un callejón triste y oscuro, donde se tiró al suelo, jadeando del coraje. Al escuchar las sirenas de una patrulla pasar, el lentamente casi sin fuerzas se levantó pero sin moverse ni decir nada, solo recordando su dolor. ¿Cuál era este sentimiento? Hibari caminó fuera de su triste lugar de consuelo y caminó hacia su casa, en el camino el recibió llamadas y mensajes de texto, de su Cavallone, más sin embargo esta vez simplemente lo ignoró, Kyoya borro todos sus mensajes, dejando atrás todas las súplicas de Dino, estaba tan decidido que incluso bloqueo el número de Dino para prevenir que no llegarán más. Cuando llegó a casa el fue directo a su cuarto, un cuarto simple y gris, se tiró en su cama y se ocultó debajo de sus cobijas y comenzó a sollozar. Este sentimiento... Es la traición...

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Capítulo lll
Los días pasaron, la paloma paso sus días y fines de semana en Namimori, en su casa o en la playa. Pero aquel día el caminó y paseó en la gran ciudad, lo cual es es una cosa tan rara como que Hibird no cante; Hibari odia las multitudes e incluso le dan mareos. A distancia vio a Dino, y por supuesto a aquella dama días atrás. El evitó cruzar su camino con Dino y continuó con su caminar intentando desvanecerse de sus vistas, 
entre la multitud, pero ¡se había quedado atascado!, el ya estaba rodeado por toneladas de personas y como era de suponerse comenzó a marearse, pero sintió un tirón de su playera el cual logró sacarlo del camino. Kyoya jadeo un poco de manera suave mientras que tosía, -"Gracias.." Dijo antes de ver el rostro de la persona y por supuesto tenía que ser ni más ni menos que Dino.
-"Kyoya..." Dijo Dino de forma calmada y con un tono gentil. La señorita se paró detrás de Dino y tiró de su chaqueta, -"Vámonos..." Mencionó. Hibari observo al Cavallone y logró ver que ella también sostenía su otra mano, pero no de una manera simple, sino como pareja. -"¡Oh!... Eve... Este es Hibari, Hibari ella es Eve..." Eve extendió su mano -"Un gusto conocerte, hola" -"No es un gusto conocerte." 
dijo Hibari en un tono de frustración. La chica miró enojada a Dino, -"Discúlpanos Eve..." Dino jaló a Hibari dentro de un esquina y lo miró a los ojos, -"¡Parece que no puedo llamarte o cualquier otra cosa!, ¿¡Cuál es tu problema!?", la paloma miró hacia abajo y apretó sus puños, -"¿¡Cuál es mi problema!? Deberías preguntarte ¡cuál es tu problema! Me pides que vaya al parque y ¡te encuentro con otra mujer!" Hibari pateó el basurero que estaba al lado y jadeó.
Este lado de Hibari nunca había sido mostrado a nadie. -"Kyoya... Perdóname.. Yo-" Hibari interrumpió a Dino, -"Solo cállate... Deja de disculparte, deja de decir tu basura...Tu...¡Tu solo me usaste!" Hibari tomó sus tonfas y miró a Dino, -"Muévete.", Dino bloqueo su salida, -"Kyoya solo..¡Escúchame!..Cuando yo estaba en el parque-." Antes de que el pudiera explicar, Hibari ya lo había golpeado con sus tonfas como si no fuera mas que un obstáculo, Kyoya huyó y Dino tosía mientras que lo veía alejarse.
El atardecer comenzaba a ponerse, tan brillante y hermoso y debajo de el un festival de celebraba, Dino estuvo con Eve disfrutándolo mientras que Hibari se la pasaba solo en su cuarto sollozando, lo cual no es semejante. ¿Por qué mi corazón duele? Me siento traicionado... Engañado... El me uso aunque el ya tenía otro amor... Alguien tocaba la puerta delantera, Hibari caminó hacia ahí y la abrió 
antes de darse cuenta de que quien tocaba era el Cavallone. Hibari lentamente con una mirada indiferente cierra la puerta pero Dino se las ingenia para mantenerla abierta y sostiene el brazo de Hibari -"¡Suficiente!" Dino azota la puerta después de entrar y carga a Hibari. -"¡Tu! ¡Baka! Bájame." Cavallone lleva a Hibari hasta su cuarto y lo suelta en la cama pero se sube sobre el, "Kyoya .. Escúchame, ella y yo no somos nada, ella solo quería verme para discutir sobre el trabajo."
Hibari le lanzó una mirada penetrante, -"¡Quítate de encima!" Dino se quito la corbata y amarro las manos de Hibari juntas. -"¡Kyoya! Por favor confía en mi, tu sabes que yo solo te amo a ti." Dino se inclinó lentamente y le dio un suave beso a la paloma, pero Hibari mordió su labio. Dino gimió y gruño al alejarse un poco de Hibari. -"Kyoya.. Se que tu me amas también.. Por favor.. Confía en mi." Hibari 
estaba confundido, no sabia si debía confiar en el Cavallone, ellos habían estado teniendo relaciones desde hace ya unos meses... Pero, ¿acaso su relación solo se trataba de eso? ¿Solo tener relaciones secuaces y no amorosas? Hibari miró hacia abajo antes de sacudir su cabeza, -"No, solo terminemos esto...Yo no quiero tener nada que ver contigo..." Dijo Hibari. El Cavallone lo miró con asombro, -"¡Kyoya! Te he dicho que ella y yo no tenemos
nada que ver.. ¿¡Por qué no me crees!?... Es por que... ¿Estás celoso?" El susurro aquella palabra silenciosamente. Los ojos de Hibari se abrieron al escucharlo. Tal vez el esta en lo cierto.. Celos es lo que siento... Celos de que alguien lo aparte de mi lado... De que alguien lo haga más feliz... Hibari pensó mientras que sacudía su cabeza, -"Olvídalo" su voz lentamente se quebró. Dino sabia que Hibari estaba celoso, pero el... Hibari era una persona difícil de entender. -"Esta bien..." Dino finalmente respondió y se retiró después de desamarrar a Hibari. El lo miró por su ventana irse y enterró su rostro en su almohada y comenzó a llorar... Si me amaras tanto como dices, no te darías por vencido tan fácilmente..

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Capitulo IV
Como los días, semanas e incluso meses pasaron desde la ultima vez que Hibari vio a Dino, pero Hibari decidió olvidarse del Cavallone y enfocarse mas a otras cosas, una de ellas, su trabajo en el comité. Como es lo usual si un niño inmaduro rompiera las reglas, Hibari lo mordería hasta la muerte, kamikorosu. Mientras el caminaba por la zona escolar, llego hasta el enorme campo de béisbol, donde no había nadie solo Yamamoto Takeshi, -"Yo~ Hibari san" Yamamoto sonrió y lo saludo con la mano. Hibari parpadeo y lo ignoró mientras que regresaba a la institución. Después de una rápida  ducha, Yamamoto siguió a Hibari y al encontrarlo le preguntó, -"Hibari san..¿le sucede algo?... No has.. Sido el mismo..." Los ojos de la paloma se abrieron. ¿Cómo es que el sabe? El fenómeno del béisbol sonrió y giño un ojo, -"¡Ánimo, Hibari!" Dijo mientras que le daba una palmada en la espalda.
-"¡Estoy seguro de que encontrarás otra chica!", Hibari se movió nerviosamente antes de golpear a Yamamoto con sus tonfas y se retiró de la escuela para volver a su oficina, mientras que Yamamoto gruñía por su herida, -"Hibari te dije... Que soy un masoquista.." Dijo mientras que trataba de contener su risa sofocada, Yamamoto se retiró a la enfermería. Cuando Hibari regresó a su oficina se quedo dormido en su silla, soñando de día acerca de los buenos momentos con Dino, sobre cuánto le gustaba...¡Cuánto lo amaba!. Una vez abriendo los ojos lo primero que vio fue.. ¡A Yamamoto besándolo en sus labios! La paloma le dio una patada en la ingle y Yamamoto cayó en el suelo de rodillas gimiendo, -"Ow.. Eso no fue lindo Hibari san" La paloma limpio su boca y con sus hermosas mejillas rosadas el preguntó, -"¿¡Q-Que estabas haciendo!?", el se preparó para morderlo hasta la muerte, kamikorosu.
-"¡Hibari cálmate!, solo intento hacerte sentir mejor" contestó Yamamoto mientras se levantaba del frío suelo, -"Desde que dejaste de hablarle a Dino san no has sido el mismo..¿Qué sucede entre ustedes dos?" Preguntó; Hibari evadió la pregunta y suspiró, -"¿Quieres.. tener relaciones?" Le preguntó Hibari a Yamamoto, quien se sonrojó bastante, un tono tan rojo como el de un tomate, mientras que sonreía 
como solo el sabia sonreír. -"Hibari.. ¿En verdad estas tan desesperado?" La paloma sacó sus tonfas y lo miró seriamente, era claro que a Hibari no le gustaba que se burlaran de el incluso con indirectas, -"¿Quieres si o no?", Yamamoto alzó sus manos insinuando ser inocente, "Gomen~ ok.. Iré a tu casa mas tarde, hasta luego Hibari san" y se fue. ¿Qué acabo de hacer? 
El se sentó en su silla y miró el hermoso cielo azul donde las nubes danzaban libremente alejándose... Antes de que se diera cuenta se había quedado dormido y fue despertado por una voz, un toque en la puerta, la voz del jefe Cavallone. No sabia si fue real o solo una ilusión de lo que su corazón anhelaba realmente. Se fue de Namimori, llego a su casa y entró.
Hibari caminó hacia su cuarto, se acostó suspirando y tomando en cuenta que lo que había visto fue real, se preguntó a si mismo -" Dino.. Han pasado ya varios meses desde la ultima vez que tu y yo nos vimos..¿Qué te pudo haber hecho volver?.. Es mi culpa" una vez mas Hibari escuchó unos toques en su puerta, mas sin embargo esta vez no era Dino, era su esperado Takeshi. Hibari abrió la puerta y miro a Yamamoto, su
alta figura, su cara sin preocupaciones y su sonrisa naciente al encontrarse ambos en los ojos del otro. -"Lo lamento, me fui de Namimori mas temprano." Contestó Hibari a la dulce sonrisa de Takeshi -"No te preocupes" el fenómeno de béisbol sostuvo a Hibari por su cadera de una manera gentil, pero Hibari se sintió extraño al ser acariciado por alguien más, alguien que no era Dino, con quien Hibari quería estar. 
Ignorando la incomodidad de Hibari, Takeshi se lo llevo al otro cuarto y lo acostó en la cama. Ambos presionaron sus labios juntos, se quitaron la ropa y se tiraron en la cama, haciendo el amor... Afuera del cuarto, estaba Dino escuchando los gemidos y el placer unido con el amor de ambos, el se sintió con el corazón roto y muy enojado, el lentamente se fue de la casa. ¿Acaso hice lo correcto?

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Capitulo V 
La siguiente mañana Hibari ya se había duchado y vestido, escondiendo con su chaqueta las mordidas amorosas que Yamamoto le hizo la noche anterior. Se acercó a la mesa del comedor donde notó que había un papel, un recado: 'Te veo luego mi Hibari~ con amor Yamamoto', el hizo bola el papel y lo aventó lejos mientras que una lagrima cristalizaba sus ojos. ¿Por qué? ¿Por qué me siento usado?
¿En verdad estoy tan desesperado?...¿Tan desesperado por sacar a ese Cavallone de mis pensamientos? Ignoró lo sucedido en la mañana y caminó hacia la escuela. Hace ya un tiempo desde que había visto por última vez a Dino y comenzaba a preguntarse a si mismo -"¿Cómo estará Cavallone?" ... La paloma sacudió su cabeza tratando de olvidar ese asunto y camino hacia su
oficina, se sentó en su silla y suspiró, comenzó a voltear algunos papeles y leerlos, como siempre, problemas de disciplina, reportes de los estudiantes, entre otras problemáticas. El escuchó a alguien tocar la puerta y le ordenó al anónimo que entrara, al ver la puerta abrirse, su corazón se saltó un latido, era el Cavallone. -"Kyoya... ¿En verdad me odias tanto?...Tanto como para 
haber dormido con alguien más?" Preguntó el Cavallone con su voz quebradiza, al no obtener una respuesta inmediata Dino miró hacia el suelo apretando los nudillos de sus manos, sintiéndose descorazonado. ¿¡El vio!?... El vio lo que hice anoche con Takeshi... La paloma miró hacia otro lado tratando de hacerse el desinteresado. -"Lárgate, tengo cosas que hacer... No tengo tiempo 
para hablar contigo" Hibari escribió algo en su papeleo pero Dino le dio un fuerte apretón en su hombro. Hibari le lanzó una mirada profunda tratando de convencerlo a que se retirará, "Vete de aquí", al no irse Dino, Hibari preparó sus tonfas pero de repente Dino enredo sus manos de Hibari con su látigo y se lo llevó, así son sus nada mas importara, secuestrando amorosamente a Hibari.
Ellos fueron a la casa del hombre italiano, Dino aún cargando a Hibari abrió la puerta de su enorme mansión, la cual tenía una hermosa mezcla de colores que siempre le agrado a Hibari; subió las escaleras yendo a su habitación, tiró a Hibari en la cama y le puso seguro a la puerta, -"Kyoya.." Dijo de forma seductora pero aún furioso. Hibari se levantó un poco, -"¡Desátame!" Dijo mientras que se sentía atrapado, confundido y molesto. Dino lo desató pero lo volvió a tirar en la cama enterrándolo allí, -¡Por Dios! Escúchame.." Dino gruño y le grito suavemente. Hibari parpadeó y miró a Dino a los ojos. Dino jadeo un poco, intentó calmarse, no quería volverle a gritar. -"Esa mujer solo estuvo conmigo por asuntos de 
trabajo...nada más...discúlpame si te herí, sabes que mi intención no era esa.." Dijo Dino. -"¿¡Entonces por qué estabas en el festival también con ella!? ¡Creí que si amabas a alguien lo llevarías al festival! ¡Y la llevaste a ella!" La paloma jadeo mientras miraba hacia abajo, Dino sonrió suavemente y dijo, -"Kyoya solo mira.. Algún día te haré mío y de nadie más..." Dino beso a Kyoya en sus suaves labios rosados y lo
abrazó lo más cerca posible a su corazón. -"Perdóname, te llevaré al siguiente festival... Te lo prometo.." Hibari escuchó las palabras del hombre italiano y suspiró al abrazarlo de vuelta. El resto del día ellos fueron a dar una vuelta por la ciudad, hasta el medio día, cuando el sol comenzaba a ponerse, mientras que Dino caminaba la paloma jaló su 
playera del Cavallone, quien volteo sonriente, -"Vamos.. A la playa.." Sugirió Hibari y el hombre italiano acepto y lo siguió. Se sentaron en la arena y observaron fijamente la puesta de sol. El Cavallone besó la mejilla rosada de su amado y sostuvo firmemente su mano, -"Me alegro que hayamos venido aquí" río un poco y miró a Hibari quien gruñía por aquel comentario, -"Shhh..." Pero Dino sabia que Hibari estaba encantado de que estuvieran juntos, como fue mencionado, Hibari es una persona difícil de comprender. Los minutos pasaron hasta que el sol se ocultó. -"Kyoya, es hora..hora de irnos.." Dino miró a su amada paloma y lo vio dormido, recargado sobre Dino, al Cavallone no pudo contener esa enorme sonrisa en su rostro y besó lentamente la frente de Hibari, -"No deseo despertarte..." Le susurró y lo sostuvo cerca, tan cerca como para poder escuchar los latidos de su corazón. ¿Qué es esto? Mi corazón.. Late muy rápido.. Supongo que esto es mi primer amor..

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Capitulo VI
La paloma se despertó en una cama royal y miró a su alrededor bostezando, -"¿Donde estoy?" Se preguntó mientras que se sintió inseguro. El Cavallone entro y sonrío suavemente, -"Lo lamento Kyo-chan te quedaste dormido y yo preferí no despertarte o seria mordido hasta la muerte" Dino río delicadamente y se sentó a su lado, -"¿Tienes hambre, amor?" Hibari talló sus ojos y asintió, caminó lentamente 
haciendo su camino hacia el baño, donde se lavo su rostro antes de volver a la cama con flojera. El hombre italiano regresó con unos huevos frescos y sostuvo un tenedor para darle de comer, -"Di aah Kyoya~". La paloma lo miro casi sin gracia y siguió su orden, Dino continuo alimentándolo y sonrío mientras que le pregunto, -"¿Cómo está?" Kyoya lo tragó, -"Esta bueno." El Cavallone sonrió aun mas y siguió dandole de comer, antes de que el mirara la hora, levantándose y yendo al fregadero se cayó y tiro el plato que termino tronándose en mil pedazos. El jadeó, -"¡Gomen Kyoya!" Dijo en frustración mientras que trataba de recoger los pedazos grandes, Hibari gruño gentilmente y sostuvo su brazo, -"Arréglate y ve a trabajar.. No te preocupes." 
Dijo mientras que casi lo corría del hogar, y Kyoya recogía y ordenaba el desastre como ama de casa. El Cavallone le guiña un ojo y le da un beso de adiós, camina hacia el patio frontal donde lo recoge Romario y manejan hacia el trabajo. Después de unos minutos la paloma regreso al cuarto a vestirse adecuadamente y se fue a Namimori, cuando llego a su oficina justo antes de abrir la 
puerta, el fue forzado a entrar siendo jalado por el cuello y se desvaneció. Al despertar escucho la puerta siendo cerrada con seguro y sintió sus manos y pies atados y su cuerpo tirado en un sillón, el parpadeo y gruño, -"¿¡Quién rayos eres!? ¡Kamikorosu!" Dijo Hibari aun con la vista borrosa. El fenómeno de béisbol apareció sonriente -"ma ma~ Hibari cálmate.. Yo solo quería saber ¿por qué estuviste con el después de haber estado conmigo? Creí.. Que lo nuestro era especial..." Takeshi se sintió furioso mientras que la paloma gruñía -"¡Eso no te incumbe!" Takeshi agarró la barbilla de Kyoya y lo beso forzadamente antes de ser apartado por una mordida de Hibari, Yamamoto bebió la sangre que brotaba y sonrío, -"Luchadores somos, ¿no es así?", su sonrisa se volvió torcida. Hibari se desató a si mismo y sacó sus tonfas mientras que miraba a Takeshi seriamente. -"No debiste de haber hecho eso.." Antes de que nada pasara el fenómeno de béisbol ya estaba en el piso, inconsciente. Justamente iba llegando el Cavallone quien corrió a abrazar a Hibari, -"¡Kyoya! ¿Estas bien?" Preguntó. La paloma gruño, -"¡Déjame! ¡Lo voy a morder hasta la muerte!" Dijo, empujando a Dino fuera del camino y sosteniendo a Takeshi pero dijo lo jalo fuertemente. -"¡Detente Kyoya, el está inconsciente, dentro de un rato quéjate, ahora no!"
Dino siguió jalándolo hasta que Hibari le dio un golpe fuerte -"¡Quítate de mi camino!" Hibari agarro a Yamamoto y comenzó a darle múltiples golpes. La paloma jadeo y miró al Cavallone molesto, caminó hacia él y lo sostuvo de la playera, -"No te metas en mi camino." Ordenó y justo después lo lanzo a un lado y se fue de Namimori.
El Cavallone gime mientras que se soba su cabeza, levantándose y yendo tras de el, -"¡Kyoya espera!" Grita mientras que lo intenta agarrar pero la paloma se voltea agresivamente y le da otro golpe. El Cavallone gimió más mientras que retrocede escupiendo un poco de sangre por su boca, quedándose simplemente viendo al Kyoya solitario, modo de Kyoya que no le agradaba para nada, eso hacia que sus sentimientos 
se volvieran solo frialdad; el solo quería detenerlo... Yamamoto fue hospitalizado por unos cuantos días, pero como era de suponerse a Hibari no le importó, no le importan nadie en ese momento. Hasta se alegraba de no tenerlos cerca. La paloma se la paso vagando por los pasillos de la escuela y noto que el Cavallone estaba hablando con el inútil de Tsuna. El se escondió en la esquina y escucho su platica entre jefes.
-"Mañana a las diez de la noche, tienes que ir al hotel, no lo olvides." Tsuna le dijo al jefe italiano. El Cavallone se rió y puso su brazo alrededor del cuello de Tsuna como signo de confianza, -"si, si como sea estaré allí" sonrío y alboroto a Tsuna. Frustrado, Hibari caminó hacia ellos, -"Sawada, ve a clases". Tsuna asintió casi muriéndose de nervios, -"¡Gomen Hibari!" Contestó y se fue corriendo a su salón del grupo C.
Dino saludo alegremente a Hibari, -"Kyoya, ¿qué tal si vamos a algún lado mañana?" La paloma lo ignoro y siguió caminando mientras que decidió contestarle "No, gracias". Confundido sobre esa actitud tan egoísta, Dino dijo -"Kyoya aww, ¡vamos! Tenemos que pasar mas tiempo juntos